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[jueves, 01 de noviembre de 2018]

¡Tengo un gato y ya no creo en fantasmas!

Nos acabamos de despertar… de una de las noches más mágicas del año. La noche del 31 de octubre a 1 de noviembre. La Castanyada aquí, la noche de los muertos vivientes, Halloween… cada país tiene su tradición para explicar la salida de los fantasmas. Y muchas sociedades lo acaban relacionando con los gatos, ¡porqué des del antiguo Egipto sabemos que son mágicos!

En casa se mueven las cosas

Y es que los que tenemos y queremos a los gatos, sabemos perfectamente que son mágicos… Muchas veces hemos estado en el sofá, tranquilamente y hemos visto que, por arte de magia, se ha empezado a mover una planta. Y a los dos segundos, ¡nuestro felino ha aparecido por detrás con esa mirada pícara que nos hace estallar de risa!

¡Qué no decir de los cuadros! De golpe y porrazo, llegamos de trabajar y los cuadros no están perfectamente rectos y alineados. Y luego tras pensar que el vecino ha hecho obras, que ha venido un fantasma o que tenemos efectos Poltergeist en casa… hemos visto que nos habíamos dejado una silla perfectamente colocada para que nuestro compañero de piso subieses y jugase a mover el cuadro. ¡Es el gato, no los fantasmas!

Nuestros bonitos fantasmas, los gatos

Es por eso, que si aún no te has decidido a compartir piso con un gatito, piensa en esto: Mientras lo tengas en casa sabrás que todo lo que se mueve, se cambia de sitio, o se transforma, tendrá su firma bien grande. Y es que los gatos canalizan las energías y las buenas vibraciones, y todo lo que hay en su entorno ni desaparece, ni se destruye, ¡sólo se transforma pro obra y gracia gatuna!